Conservar la buena imagen urbana es un trabajo de los gobiernos municipales, con el objetivo de evitar que proliferen los anuncios publicitarios irregulares y tapicen las avenidas y glorietas.

Sin embargo, algunas empresas han encontrado la forma de burlar a los ayuntamientos para obtener permisos a través de instancias judiciales, principalmente el Tribunal Administrativo del Estado (TAE), el cual ha emitido autorizaciones para la instalación de anuncios en zonas prohibidas por las alcaldías, como puentes peatonales y en las fachadas de los edificios.

Ya hay un antecedente: en 2011, una empresa consiguió el aval de la autoridad judicial para instalar 26 anuncios en puentes peatonales de Guadalajara y 12 más en Tlaquepaque. De esta forma, más personas pueden aprovecharse d el mismo mecanismo para instalar sus estructuras de publicidad en Zapopan o Tonalá.

En la mayoría de las ciudades se procura que los anuncios en la vía pública no distraigan a los transeúntes y conductores, puesto que pueden provocar accidentes . De ahí surge la necesidad de evitar que crezca  la publicidad irregular.